Animal Crossing y el Asperger: Cómo una jugadora halló paz en una villa virtual

*Cuando se trata de ser adulto en el mundo real, hay muchas cosas que están, inevitablemente fuera de nuestro control. Sean reuniones impredecibles o cuentas impredecibles, eventos de vida dictados por evitar conflictos de horarios o fechas de entrega que no puedes cambiar, a veces el ser adulto te pone en situaciones poco comunes.

Mientras que una escasez de predecibilidad puede ser exhaustivo en la mejor de las situaciones, es mucho más cansado si, como yo, eres un adulto que vive en los terrenos del espectro del autismo.

Características del Síndrome de Asperger. Imagen: www.pinterest.com.mx

Como alguien a quien se le ha diagnosticado con el síndrome de Asperger – una condición dentro del espectro del autismo que provoca que haya una sobresaturación de información sensorial y lucha con aspectos sociales no verbales – me enfrento a cambios inesperados dentro de mi rutina. Mi cerebro anhela que haya una estructura para poder navegar en un mundo caótico y difícil de procesar, y como tal, trato de hallar maneras de introducir dicha estructura en mi rutina diaria.

Me levanto casi siempre a la misma hora todos los días, hago los quehaceres del hogar a horas programadas, y organizo mis listas de trabajo de una manera muy específica. Mientras más arreglo y hago lo que he planeado, es más sencillo vivir mi vida sin sentirme aplastada por lo contrario a ello.

Más, como alguien que debe vivir en el mismo mundo que alguien no autista, hay un límite a que tanto de mi rutina y vida puedo controlar. Los autobuses llegan más tarde de lo común. Co-trabajadores enfermos pueden mandar horarios de labor al caos, y las formas muy específicas que tengo de organizar las cosas chocan con las necesidades de otros.

Por más que puedo, no puedo mantener mi mundo perfectamente organizado y controlado, pero por fortuna – puedo experimentarun mundo así en Animal Crossing

Portada de caja para ANIMAL CROSSING NEW LEAF. Imagen: https://gameplanet.com/

Cuando Animal Crossing: New Leaf, salió a la venta para la Nintendo 3DS a fines de 2012, estaba en un momento de mi vida donde el confort de la rutina y estructura eran escasos. Trabajaba en una tienda sin un patrón predecible de cambio. Mis tiempos de entrada y salida cambiaban día a día, y mis cambios se movían semana a semana. Mientras eso era más que suficiemte para ponerme mal, recien había salido de casa de mis padres, y la mayor parte de mis amigos de infanca se haían ido del área.

Lo interesante del autismo es que, por lo general, las personas no ven muestras de las dificultades que hay en tu cabeza. Pero, gracias a esta serie de cosas tan desgastantes, para fines de 2012 mis síntomas de autismo se vieron ahi. Luchaba mucho por mantener mi rutina predeciblemente — y fue ahi donde Animal Crossing halló su lugar en mi vida.

En el mundo de villanos peluditos de Nintendo, podía crear una corta y simple lista de tareas diarias, procurar que se realizaran, y había encontrado un espacio donde podía de manera segura darme a mis anchas lo que quería hacer.

Un respiro tranquilizante de un mundo caótico

Podía conectarme cada día, realizar un paseo por el pueblo para cortar hierba, cosechar frutas y capturar insectos.Después, otra vuelta en la misma dirección, sacado tesoros del suelo cerca de mi casa virtual, quebrar rocas para tener minerales raros, y pescar si era posible.

Una vez que una parte de mi rutina acababa, metódicamente visitaba con cada vecino al que me hallaba, combinando cuidadosamente a través del mundo por eventos específicos del día, o ítems especiales en venta aquel día, antes de escudriñar la composición total de mi pequeña comunidad virtual.

Si un nuevo vecino se mudaba al pueblo, llevando sus cosas hacia en medio de mi jardín de flores, me tomaba el tiempo para quitar las flores que sobraban, y plantarlas en algún sitio que tuviese una simetría propia con sus alrededores. Si su nueva ubicacipon difería en color o temperamento de la villa, escogería nuevas flores que cultivar. Si quería un nuevo mueble? Remodelaría mi casa totalmente para ello. Pero no se trataba solo sobre las posesiones de mi avatar — tendría que asegurar de regar a cada flor en la villa todos los días sin dejar de lado ninguna.

La belleza de la rutina

Animal Crossing: New Leaf me dio acceso a un espacio donde era favorecedor que me obsesionara con las mismas tareas, con el paso del tiempo, sin que nadie me juzgara, o me dijera que hacerlas era innecesario.

Sé que no necesito regar las flores cada día, pero al hacerlo no lastimo a nadie y me trae a la vida una sensación de control y estructura — algo que era importantísimo y necesario. Puedo aparecer en el museo, la tienda de ropa, y la de abarrotes, sin la presión de comprar nada, solo viendo que no dejara de lado nada importante.

A diferenia de la vida real, no sabría qué tareas se me darían cada día cuando llegara a trabajar. Siempre sabía cual cuando entraba a Animal Crossing. No siempre sabía que comería en la cena, pero sabía que estaba a apenas 12 dpias de llevar mejoras a mi casa virtual.

En días en que sentía que lloraba porque cada sonido en mi cabeza era imposible de manejar, Animal Crossing me ofrecía un espacio para desconectarme del mundo, olvidarme de lo que no podía manejar, y enfocarme en la comodidad de las tareas familiares. Eran acciones repetitivas que me ayudaban a sali delante, pero de una manera más aceptable socialmente y considerada menos rara e inusual.

ANIMAL CROSSING: NEW HORIZONS se lanzará en Japón este mes. Imagen: https://www.nintenderos.com/

Con la próxima salida de Animal Crossing: New Horizons en un par de semanas más, me siento emocionada de estar al pendiente de las cosas que harán más sencilla mi vida y trato en ese mundo, y obsesivamente controlar y perfeccionar ese pequeño pedazo de vida. La nueva entrada de esta serie de juegos dejará a los jugadores terraformar su isla en relación con su ubicación, añadiendo elevaciones, creando ríos, llenando áreas de agua y tierra, y rediseñando las bases propias de su hogar virtual.

Ahora, mientras me mudo a mi nueva villa y brevemente noto los extraños desvíos a un lado, creando una extraña falta de simetría que no cuadra con donde había planeado que apareciera una nueva tienda por abrir, simplemente reubico ligeramente al río, haciendo un mayor uso del espacio que queda. Puedo reposicionar puentes para que quede entre casas dentro de espacios razonables, y crear áreas fuera del pueblo que organicen tranquilamente edificios que puedan ser localizados. Puedo alterar frustrantes aspectos de la topografía virtual de mi ciudad, un control con el que solo puedo soñar en la vida real.

Mientras que siempre hallaré la falta de rutina en mi vida diaria como un reto, tener juegos como Animal Crossing, donde puedo tener una breve probada de control, orden, y predictibilidad, es una cosa enorme que puede hacer que mi experiencia de vida sea mejor. Quizá no pueda lograr que todos salgan de casa a la misma hora que yo, o sentarme en un autobús en una posición simétricamente colocada. Pero puedo contar con mi comunidad llena de animalitos amigos que proveen una calurosa dosis de apoyo mientras termina el día. Tal vez no sea mucho, pero un poquito de orden y rutina pueden ser mucho más deseables.

*Traducido del inglés
Presentado por Laura Dale, de Fandom.com